lunes, 16 de enero de 2017

Considero un valor



Hoy quiero compartir un poema del grandísimo Erri de Luca, que encontré en la página de Facebook de Xavier (muchas gracias) y que me ha fascinado:

Valor

Considero un valor cada forma de vida, la nieve, la fresa, la mosca.
Considero un valor el reino mineral, la asamblea de las estrellas.
Considero un valor el vino mientras dura la comida, una sonrisa involuntaria, 
el cansancio del que ha dado todo, dos viejos que se aman.
Considero un valor aquello que mañana no valdrá nada 
y aquello que hoy todavía vale poco.
Considero un valor todas las heridas.
Considero un valor ahorrar agua, reparar un par de zapatos, 
callar a tiempo, acudir a un grito, pedir permiso antes de sentarse, 
mostrar gratitud sin recordar de qué.
Considero un valor saber dónde está el norte en una habitación, 
saber el nombre del viento que está secando la colada.
Considero un valor el viaje del vagabundo, la clausura de la monja, 
la paciencia del condenado cualquiera que sea su culpa.
Considero un valor el uso del verbo amar y la hipótesis de que exista un creador.
Muchos de estos valores no los he conocido.

(Erri de Luca)




viernes, 13 de enero de 2017

Insistamos en la belleza

“Siempre me impresionó que Pau Casals creía que debía llevar la cultura al mundo obrero, 
pero no iba allí y hacía una instalación con llaves inglesas y monos de trabajo, 
sino que iba allí y hacía un concierto de Bach. 
Es mucho más radical y transformador insistir en la belleza.”
(Jaume Plensa)

Insistir, insistir y no dejar de insistir en la belleza...


(A través de Galerías de Arte Barcelona, gracias siempre Edi…)

lunes, 9 de enero de 2017

Esta va por mis padres

(Imagen de google)


En un mundo cada vez más gris, es un milagro encontrar personas que todavía tengan ilusión. Mis padres la tienen. Y hoy quiero hablar de ellos porque me siento muy afortunada y porque quiero agradecerles no sólo el amor que me han dado y me han enseñado -tan grande y tan importante-. No sólo el apoyo, la confianza, la ternura, la lealtad, la complicidad, el cariño, la esperanza… hoy quiero escribirles -especialmente hoy- para agradecerles la ilusión. La que tienen y la que nos contagian.

La ilusión con la que, desde hace 50 años, van a comprar regalos para que el día de Reyes siga siendo mágico, la ilusión con la que los envuelven, con la que preparan el salón, con la que impiden que entremos hasta que estamos todos, la ilusión con la que nos miran cuando abrimos los regalos.

En los días que hace frío, en los días tristes o grises, en los días duros o desagradables sólo tengo que abrir la puerta de su casa para que todo cambie de color. Y sé que, en este mundo, a veces tan complicado, es un privilegio tener un lugar y unas personas que, día a día, te recuerdan la ilusión, la belleza y el amor. 

GRACIAS


jueves, 5 de enero de 2017

Disfrutando



“No hay ninguna necesidad de saber hacia dónde estás yendo.

No hay ninguna necesidad de saber por qué estás yendo.

Todo lo que necesitas saber es si vas disfrutando,

porque cuando se va disfrutando no se puede estar equivocado.”

(Osho)


viernes, 30 de diciembre de 2016

Mis propósitos de año nuevo

(Imagen de Metin Demiralay)


Este año me propongo aceptar.
Aceptar lo que soy. Aceptar lo que siento. Aceptar mis aciertos y mis errores. Este año me propongo dejar de intentar encajar en patrones que no son los míos, que no los quiero, ni los siento, ni los necesito. Este año me propongo dejar de ejercer violencia sobre mi cuerpo y sobre mi mente.

Este año me propongo reflexionar.
Reflexionar para descubrir por qué hago lo que hago; escuchar mis intuiciones, mis lágrimas, mis risas, y saber qué es lo que realmente quiero, qué me mueve, qué me emociona, qué me hace feliz. Este año me propongo no desviarme de ese camino.

Este año me propongo agradecer.
Agradecer cada latido. Agradecer todo lo que traiga con él. Cada aprendizaje, cada dolor, cada alegría, cada momento. Sin juzgar. Sin pensar que las cosas deberían ser diferentes. Este año me propongo reconocer y corresponder.

Este año me propongo, ante todo, amar.
Porque el tiempo se agota,
porque la gente se marcha,
porque –al final- sólo eso cuenta.


¡Feliz Año Nuevo!

Elena

lunes, 26 de diciembre de 2016

Trenza tu tristeza


(Imagen de Candelaria Rivera)


“Decía mi abuela que cuando una mujer se sintiera triste lo mejor que podía hacer era trenzarse el cabello; de esta manera el dolor quedaría atrapado entre los cabellos y no podría llegar hasta el resto del cuerpo; había que tener cuidado de que la tristeza no se metiera en los ojos pues los haría llover, tampoco era bueno dejarla entrar en nuestros labios pues los obligaría a decir cosas que no eran ciertas, que no se meta entre tus manos- me decía- porque puedes tostar de más el café o dejar cruda la masa; y es que a la tristeza le gusta el sabor amargo.

Cuando te sientas triste niña, trénzate el cabello; atrapa el dolor en la madeja y déjalo escapar cuando el viento del norte pegue con fuerza. Nuestro cabello es una red capaz de atraparlo todo, es fuerte como las raíces del ahuehuete y suave como la espuma del atole.

Que no te agarre desprevenida la melancolía mi niña, aun si tienes el corazón roto o los huesos fríos por alguna ausencia. No la dejes meterse en ti con tu cabello suelto, porque fluirá en cascada por los canales que la luna ha trazado entre tu cuerpo. Trenza tu tristeza, decía, siempre trenza tu tristeza…

Y mañana que despiertes con el canto del gorrión la encontrarás pálida y desvanecida entre el telar de tu cabello. Trenza tu tristeza, decía, siempre trenza tu tristeza…”

(Paola Klug )



(A través de Marta, mil gracias)